Wednesday, December 12, 2012
Wednesday, March 14, 2012
Cyberflªneur`s non muerto!!!!
Friday, February 24, 2012
Thursday, February 23, 2012
Sunday, January 15, 2012
Wednesday, January 11, 2012
Monday, November 28, 2011
aktitud 2012: todos los errores reservados
Asistimos a un momento en que muchos de los relatos anticipatorios han cuajado. La virtualización del espacio y la desubstancialización del objeto de arte son ahora un hecho. El año del iPAD desenfunda el advenimiento de una nueva era... la realidad virtual ha desembarcado en nuestras costas primigenias. La galería de arte pierde su pertinencia y sentido; reducida a escombros ve difuminarse sus clausuras e itemperies. Proliferan los salones, los grupos y las aulas virtuales. La red de redes nos obsequia el don de la omnipresencia como upgrade dospuntocero de la desvencijada tele-presencia. Estamos aquí y ahora estamos. Nos prolongamos rizomáticamente por el muro de los otros. La identidad se diluye en el avatar y la mirada del avatar en el fuego de la tribu. Expandemos nuestros dominios y territorialidades ante un páramo silvestre; nuevas cosas solicitan ser nombradas; nuevas alquimias y ritos se encumbran como acervos y develaciones de una cosmogonía háptica y blanca como el ruido. Somos el sujeto fráctal, somos el borging. Todos los horrores revocados. Meicas Cantores y Brujos ... hueso a hueso por la Provincia. Todos los errores reservados. Todos los errores reservados. Todos los errores reservados. (mitografía del otro cielo. jolave, 2011).
Tuesday, November 15, 2011
Monday, November 14, 2011
Thursday, November 10, 2011
INTERMITENCIAS 2011
en las comunas de San Rosendo, Nacimiento y Laja.
Las creaciones de los alumnos pueden ser chequeadas desde hoy aqui.
Videointermitencias es un proyecto financiado por el CNCA región del BioBio y cuenta con el patrocinio del Festival Internacional de Videoarte ZONA 9.
Monday, October 17, 2011
Thursday, October 06, 2011
Monday, August 29, 2011
Monday, August 22, 2011
ZONA 9 PRESENTA: BRUJO!!
Thursday, August 11, 2011
Sunday, July 10, 2011
¿Fotografía y crisis? Cero aporte al debate fotográfico
Tuesday, July 05, 2011
Tuesday, June 14, 2011
Wednesday, June 01, 2011
Wednesday, May 25, 2011
Wednesday, June 02, 2010
Monday, March 08, 2010
La vida después de Oz
nuestra verdadera naturaleza y destino.
Tuesday, March 02, 2010
El pasado martes, 3 de febrero de 2009, murió en su casa de Italia Max Neuhaus, figura distinguida del arte sonoro y del arte contemporáneo internacional. Neuhaus, músico de formación, percusionista reconocido y posteriormente una de las figuras más relevantes de la creación sonora, moría como consecuencia de un cáncer dejando con su marcha un vacío ذ como aquellos que creara con sus زtime piecesس ذ en el ánimo de todos nosotros, para los que su trabajo ha sido una motivación constante.
El artista de Texas, nacido en 1939, supo entender como pocos las posibilidades del sonido como material de la creación plástica. Pionero de las instalaciones sonoras, sus obras, creadas específicamente para ubicaciones de distintas ciudades y museos, jugaban con el espectador en una suerte de participación involuntaria. Muchos de sus trabajos, instalados con carácter permanente, pueden percibirse todavía hoy por distintos lugares del mundo. En Nueva York, su famosa pieza Times Square seguirá emitiendo, pese a su ausencia, el zumbido constante que alterado por las circunstancias del terreno se mezcla con el ritmo frenético de la ciudad. En Austria, Time Piece Graz, continuará marcando las horas mediante una sutilísima señal sonora que va aumentando gradualmente su intensidad hasta desaparecer de forma súbita, dejando paso a un silencio latente que escuchamos y casi podemos ver.
Max Neuhaus prefirió el anonimato en la mayoría de sus obras. Éstas se inscribieron en el continuum de la ciudad como un elemento más. Sin remitir específicamente ni a lo artístico ni a lo sonoro, generaban en el ciudadano una percepción singular que podía interpretarse como un hallazgo y una creación personal. En sus obras no había un significado sino simplemente un estímulo. La imposibilidad de distinguir en muchos casos el sonido añadido del sonido ambiental, hace que el ciudadano conecte instantáneamente con la situación creada y de esta forma con el espacio intervenido.
Podía parecer una paradoja cuando Neuhaus argumentaba que las obras no eran aquellos sonidos que él incluía en el espacio, sino aquello que se producía cuando los escuchábamos, o, cuando éstos dejaban de escucharse, como en el caso de Graz. Lo cierto es que sus obras no necesitan una explicación formal, basta con experimentarlas para darse cuenta que uno de sus mayores logros fue saber conectar, con una gran sensibilidad, lo artístico y lo sonoro con la ciudad y con el grueso de sus ciudadanos.
Terminamos esta reseña con la bienvenida que Neuhaus eligió para su página web:
«Nuestra percepción del espacio depende tanto de lo que oímos como de lo que vemos»
Monday, October 05, 2009
ZONA 9: Convocatoria Abierta:

Friday, April 10, 2009
SONIDO ESPACIO E IDENTIDAD.
Todo sonido tiene su historia cultural para contar. El sonido es la “voz” de una sociedad, de un paisaje, de un medio ambiente.
Nuestra existencia está vinculada al sonido; cada situación, cada época de nuestras vidas posee un sonido de fondo… un telón sonoro que forma parte de nuestra experiencia emocional y cuya sola audición puede detonar la evocación y el recuerdo, contribuyendo al vínculo y (re)significación de los diferentes lugares en los que hemos estado y desarrollado nuestras vidas.
Tales significados y sus expansiones implican lo que podríamos denominar la identidad sonora de un lugar, es decir el punto de inflexión y contigüidad remota que determina la identificación de los habitantes con el (su) espacio sonoro.
Dicho de otro modo, el espacio urbano en su multiplicidad de estímulos produce ambientes y entornos sonoros bastante diferenciados entre sí, como la plaza, el colegio, la feria o el terminal de buses, cada uno dotado de su propia serie de sonidos, emergencias y perturbaciones acústicas, que les confieren a estos espacios una localización específica y sui generis en el damero mental y emotivo con el que sus habitantes. internalizan la ciudad.
GEO 44.11 parte de la idea de que los espacios públicos suenan, ofreciendo a los oídos del perceptor una atmósfera sonora particular e identificable que retroalimenta su sentido de pertenencia… de pertenencia a un espacio ubicuo en la memoria individual y colectiva con el que se establecen múltiples relaciones de apego y territorialidad en la medida de que dicho lugar responde al sentimiento de permanecer reconocible, representativo y cotidiano.
Ambiente Sonoro:
El termino paisaje sonoro, o soundscape, se define como la manifestación acústica del lugar. Corresponde a la suma de todos los sonidos dentro de un área determinada y refleja las condiciones sociales, políticas, tecnológicas y naturales de tal espacio. Si comprendemos los significados del sonido comprenderemos lo que un lugar, una sociedad están diciendo acerca de sí mismos. (Westerkamp, 2002).
En un ambiente o paisaje sonoro natural muy pocas veces un sonido enmascara o se superpone a otro, posibilitando así una mayor profundidad del campo audible en virtud de su silencio. En terminos de Murray Shafer y del equipo del proyecto Paisaje Sonoro Mundial, un ambiente sonoro de este tipo configura lo que ellos han denominado un Paisaje Sonoro de Alta Fidelidad o HiFi, vale decir, un continuo sonoro en armonía con los ritmos y los ciclos naturales que hacen del habitar humano una verdadera metáfotra tribal en donde la aldea es localizable en función de su horizonte acústico, ósea, en el área o dominio sonoro ocupada por aquellos sonidos que sus habitantes reconocen como propios y como propios del lugar y que les otorgan la sensación de amplitud mental, ubicuidad, colectividad y pertenencia.
En el caso contrario, un ambiente sonoro propio de la gran urbe, uniformizado por el sonido de motores, alarmas y el bullicio de multiples fuentes tratando de sobresalir ante las otras, el paisaje sonoro se manifiesta como una espesa trama de sonidos que en términos del equipo de M. Shafer configuran el llamado Ambiente Sonoro de Baja Fidelidad, o LoFi y cuya complejidad perceptiva deriva de una sobresaturación de estímulos sonoros que interrumpen y dificultan la apreciación del ambiente, como si un muro se cerrara a nuestro alrededor apartándonos del entorno y reduciendo nuestro horizonte acústico hasta un nivel tal que ya no oímos ni siquiera nuestros pasos al caminar, la respiración o el roce de nuestras ropas al movernos. Presas del ruido vamos replicando nuestra sordera e individualismo ante el mundo, la realidad, la familia y los otros…
Es un hecho que el paisaje sonoro de la actualidad es claramente una fusión de los ambientes hifi y lofi, un entramado cuya influencia se disemina por la ciudad de manera variable posibilitando la emergencia de rincones y entornos diversos en los que la reverberación de un pasillo, la quejumbre de un puente o los ecos de un estacionamiento subterráneo coexisten y armonizan con el oleaje de un muelle, el deslizarse de un río, el rumor de una industria o con el bullicio de la feria.
En nuestro campo de pruebas por ejemplo, el trino de los pájaros, el río, la lluvia y el viento se mezclan con los sonidos de la infancia y los oficios; el tren, la zapatería, el carretón, la curtiembre y el molino se funden –y sucumben- con el sonido de motosierras, camiones y maquinarias forestales y también con las emisiones tecnológicas de una postmodernidad inconclusa y fragmentaria que en su diacronía y suspensión connota a fin de cuentas el entorno sonoro de la (g)localidad y su periferia obsecuente.
Ruido, Cultura y Silencio:
Para el investigador Detlev Ipsen el ruido no es otra cosa que un estímulo sonoro que provoca frustración en el oyente. Por ejemplo, leer, escribir, estudiar, dialogar o dormir suelen ser procesos que se ven dificultados por un exceso de volumen o por la estridencia de una emisión sonora. No obstante, una disposición a la escucha también hace del ruido un estimulo estéticamente apreciable.
Los indicadores de ruido y silencio sólo pueden entenderse en un marco de referencia cultural. Es la cultura la que define el sistema bajo el cual se desarrollan las formas de comunicación y es la cultura también la que define el volumen aceptable o la fidelidad aceptable de una emisión sonora.
Individualmente, nuestros gustos y disgustos tienen mucho que decir. Los ambientes sonoros que buscamos o evitamos, por lo que nos exita o nos frustra, operan como condicionantes de la situación perceptiva. Lo que es ruido para algunos no lo es necesariamente para otros.
Como sea, nuestra relación con el sonido, el ruido, la escucha y el silencio, es mucho más amplia y compleja de lo que solemos sopesar.
Pensemos en la siguiente frase del músico y artista sonoro John Cage: “El significado esencial del silencio es la pérdida de atención.. el silencio no es acústico… es solamente el abandono de la intención de oír”. (1951)
El proceso de escucha, entendido como la acción de oír, de percibir el sonido de una forma sensible, consciente y activa nos recuerda que a diferencia del ojo el oído carece de un sistema de párpados. Por defecto, desde pequeños, aprendemos a bloquear y filtrar de manera automática e instintiva diversos estímulos auditivos que de lo contrario colmarían nuestro sistema nervioso, el que debe sostener sin mayores interferencias nuestra sensación de seguridad y control.
Lo mismo sucede desde una perspectiva cultural; el adoctrinamiento social, la religión y el mercado moldean conductualmente nuestra escucha… de eso se tratan las denominadas “acústicas de control” y el muzak: de filtros artificiales enmascaradores y silenciadores inducidos para modular subliminalmente “que” y “cuanto” escuchamos y que tan sensibles y perceptivos somos y seguimos siendo a nuestro entorno, necesidades y continuidad existencial.
Si el silencio existe o no, si se trata de una intención, de un estado o de una ausencia, en la práctica suele ser sólo un detalle. Sin embargo, la irrupción de una carretera, de un aeropuerto o de una industria en nuestro espacio sonoro inmediato puede ser todo un problema, una perturbación categórica de nuestros ciclos y procederes habituales. De igual modo, si una fuente sonora que nos ha acompañado desde siempre deja repentinamente de sonar -como sucedió en Curacautín con el pito de la fábrica Mosso- también se modifican y afectan para siempre nuestra relación con el territorio y los procesos identitarios y representacionales que continuamente (re)elaboramos como individuos y sociedad.
He aquí el asunto.-
(c) Jorge A. Olave Riveros, 2009
Wednesday, March 26, 2008
SAN ROQUE ESTENOPEICO + NACIMIENTO IDEM
La Casa de Maquinas de San Rosendo; un sitio patrimonial registrado por el Taller de Fotografía Estenopeica del Liceo A-66 de Laja, bajo la dirección del artista Jorge A. Olave Riveros. Proyecto Arteaulas 2006.
VIDEOINTERVENCIÓN EN SAN ROQUE
Intervención audiovisual Casa de Maquinas de San Rosendo.
Febrero de 2009
Proyecto Avatar. Videoarte.
(c)Jorge A. Olave Riveros y Roberto Varas Campos.
Friday, September 28, 2007
MEDULA_ (saikometraje)
MEDULA... un ensayo audiovisual para celular y linterna cuya narrativa se sopedita al sonido y a la domesticación performática de la banda sonora como incidente acustico.
(c) KºULTRAKAUTIN, febrero de 2007.
Monday, March 26, 2007
NOISESION II_ Intervención Sonora
Sesión de Ruido.
Frontis Casa de la Cultura de Curacautín.
Proyecto GEO 44.11
Febrero 13 de 2009.
Monday, September 25, 2006
SOUNDSITE_ deriva off Temuko.

He habilitado ese pequeño cuartucho de la entrada que llaman boletería como una suerte de caja de resonancia.
Un loop de audio emitido por subwoofer irrumpe periodicamente desde tal lugar hacia el entorno expositivo de la Sala Aníbal Pinto y también hacia el exterior: la Plaza.
Reverberan los sonidos de una presencia y alteridad humana en situación de conexión y desface temporoespacial. Largos espacios de silencio se suceden entre uno y otro fonograma.
La Gente pasa. Algunos asoman la cabeza en el cuartucho y urgetean con la mirada. Al no encontrar "nada que ver" siguen su camino.
Segunda Fase: Identidad Lo Fi

ciudadplazaruido_
He dispuesto un bastidor en el piso del que emergen un par de Audifonos que se cuelgan en la pared al alcance del público. El bastidor está en blanco, envuelto en uno de sus costados por una bolsa plástica con impresiones en rojo entre las que destaca el signo "Stop".
Hacia la última semana de exhibición, un loop de 9 tracks, con decontrucciones del entorno sonoro de la ciudad de Temuco, emerge de los fonos. La secuencia corresponde a registros ambientales capturados en caminatas a la deriva por las calles de la ciudad que luego se comprimieron, mezclaron y perturabaron digitalmente. En un comienzo el dispositivo contenía sólo 2 pistas. En el transcurso de las semanas se incluyeron las demás en un gesto procesual que describo como un acto de acopio que incorpora y trasloca el paisaje sonoro de la ciudad en un juego de lo interior/exterior que opera en clave aditiva bajo la inminencia de una posible escena gatillada por esta bienal y sus lógicas de subversión.















